Mi entrada sera intempestiva,
furtiva, dudosa y explosiva.
No por la gran confianza en mí,
Será porque no me sabré manejar junto a tí.
Tu respuesta será todo lo opuesto a lo que espero.
Espero frío o calor y nada concreto.
Tu mirada lo mas seguro es que me desarme.
Tu pelo con seguridad se perderá en mi nariz,
para que nunca olvide lo que pasa
cuando estoy junto a tí.
El contacto de tu cuerpo con el mío
será el que desate mi sufrir.
Decifrar al fin que nunca fue mío,
y que nunca más lo habré de sentir.
Por eso mi entrada será intempestiva,
fría y confundida.
Y lo mas seguro es que seas como siempre,
tan real, tan segura y consciente.
Asi toda mi entrada planeada será diferente.
Un autosabotaje inconsciente.
jueves, 12 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Vendas en mis ojos ya no
Te ame como debía de ser,
Con todas las ganas,
Sólo a ti te amé.
Esperé que pasara lo que nunca pasaba,
Que tú amaras también.
Esperé con todas mis ganas que al nombrarme no te equivocaras,
Pero el nombrarme fue un error.
Fue tan fácil un te amo inconsciente,
Como si sintieras que el abismo nunca partió.
Te enseñó la vida por fuera como era estar así del precipicio
Y no entendiste la lección.
Mientras tanto yo aprendí a ser feliz de mis decisiones
Y a no repetir el mismo error.
Si el hombre se tropieza mil veces con la misma piedra,
Quien dijo que la mujer no.
Entre sueños destapabas verdades escondidas,
Pero decías: "sólo reflejos de un trauma son".
De ti aprendí que sólo copias buscamos del amor,
Y que irremediablemente esas copias no resuelven lo que faltó.
Que reflexión tan vacía y carente de sustento.
No eran necesarios pretextos para encontrar el retorno en el camino
Y de paso confundir las vías de los demás,
qué triste decepción.
No es camino el que perdiste,
Cierra los ojos y ojala puedas mirar.
Con todas las ganas,
Sólo a ti te amé.
Esperé que pasara lo que nunca pasaba,
Que tú amaras también.
Esperé con todas mis ganas que al nombrarme no te equivocaras,
Pero el nombrarme fue un error.
Fue tan fácil un te amo inconsciente,
Como si sintieras que el abismo nunca partió.
Te enseñó la vida por fuera como era estar así del precipicio
Y no entendiste la lección.
Mientras tanto yo aprendí a ser feliz de mis decisiones
Y a no repetir el mismo error.
Si el hombre se tropieza mil veces con la misma piedra,
Quien dijo que la mujer no.
Entre sueños destapabas verdades escondidas,
Pero decías: "sólo reflejos de un trauma son".
De ti aprendí que sólo copias buscamos del amor,
Y que irremediablemente esas copias no resuelven lo que faltó.
Que reflexión tan vacía y carente de sustento.
No eran necesarios pretextos para encontrar el retorno en el camino
Y de paso confundir las vías de los demás,
qué triste decepción.
No es camino el que perdiste,
Cierra los ojos y ojala puedas mirar.
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